Ahí va la crónica de este partido entre hermanos. Para que vayáis abriendo el apetito, deciros que el resultado fue 1-0 para los orcos, pero pudo ser muy diferente… Comenzamos…
En el primer los orcos reciben y están ansiosos por repartir todo su amor en el campo a base de achuchones a sus hermanillos, pero gracias a los eventos de colocación los Goblins pueden recolocarse para evitar poner las cosas fáciles o los mastodontes. Aun así las ansias de los Orcos después de la demora del partido no eran pocas, y solo en el primer turno mandaron a la enfermería a 3 o 4 goblins, es decir, lo que pillaron, incluido una de las armas secretas, el bombardero, que no le dejaron que actuase, por si acaso. Así que la tónica durante estos primeros turnos fue, un pilla-pilla entre goblins y orcos, que resulto tras un mal pase del lanzador fuera recogido con suerte por un Orco negro. En este momento los jugadores estaban disperso, y los pobres trolls sin apoyo de sus goblins preferían babear a jugar, por lo que el Orco Negro, con su avance lento pero seguro consiguió llegar a marcar un tanto, mientras a su alrededor seguían cayendo goblins como bellotas.
Tras esto quedaban pocos turnos para el descanso, pero tras la falta de efectivos goblins, este no tuvo más remedio que sacar la artillería pesada, es decir, al fanático cabron y al chiflado con motonabo. El fanático se deshizo de lo que se le puso por delante, daba igual pero en su menú parecía que los orcos negros le molaban mas, con lo que tiro a varios en su avance, por suerte, se fue desviando del centro para ir a por mas, pero el centro se quedaba mas o menos despejado. El chiflado apareció en escena y le corto los huevos a uno de los suyos, no era del equipo contrario, a lo que en venganza el resto del equipo orco no le dejo que siguiera y tuvo que salir por patas. En esta parte ya no hubo mas tiempo, solo un rifirrafe de ostiejas sin mucho misterio.
La segunda parte se tornaba como algo sencillo para los orcos, ya que solo había 8 jugadores goblins, por las lesiones y las expulsiones de los árbitros. Pero mucho más lejos de la realidad. Una táctica brillante de protección del balón con los goblins, unos trolls muy activos que no dejaban pasar fácilmente, ponían las cosas complicadas.
Ellos no avanzaban, pero los orcos cada vez que rompían la defensa, se rehacían y le llovía. En una de estas roturas de defensa tras empujones de varios, dedos en los ojos y matadas en la pelotas, el goblin con el balón lo aprovecho para alejarse del centro del campo y quedarse con opciones claras de poder marcar. Dos orcos pudieron acercarse a este goblin y a un compañero que tenia. Les golpearon, les dieron, pero al final solo la mala suerte hizo que el balón se fuera de sus manos y cayera lejos de ellos. Los dos o tres turnos que quedaban fueron una seria de cagadas en las jugadas, en los lanzamientos, en los dados, que ni pa uno ni pa otro, el balón en medio de todos. Aun así, un goblin loco, consiguió hacerse con el balón y se acerco a troll para que lo lanzara, pero este no quiso, que ya había trabajado demasiado y pasaba de el.
Así que con esto termino. Unos orcos impacientes se aprovecharon de sus hermanos pequeños al principio y estos casi se la lían al final. Moraleja: No os fíes de vuestros hermanos pequeños…
Quereis crónica, pues tomad crónica. jejejeje
ResponderEliminarPor lo que veo el partido estuvo ahí, ahí... No os confieis... que lo Goboz aun pueden dar la sorpresa...
ResponderEliminar(jejeje, habrá que animar a Carlos, no?)